ALBERGUES INFANTILES

Homenaje a los padrinos difuntos - 2008

Introducción

Ya somos un colectivo medianamente numeroso y como tal y por la misma ley de probabilidades todos los años nos toca despedir a algunos compañeros de nuestra organización.

Este año se han ido:

PILAR ESPESO

Ojos claros, mirada limpia y serena, discreta, alegre, delicada, franca, segura, consecuente, responsable, firme y fiel.

Su final fue duro y su médico afirmó que había sido su mejor paciente.

Apenas había dudas en su vida, tenía muy claro lo que quería, lo que creía, lo que pensaba, a quien amaba y lo que tenía que hacer.

Buscaba padrinos con ilusión, convicción, perseverancia e insistencia.

Fue una gran profesora y de sus muchas lecciones señalaré dos:

Caminó siempre recta, segura, vital, firme y fiel.

Su ejemplo, cariño y recuerdo nos acompañará siempre.

Adiós profesora, adiós compañera, adiós madrina, adiós Pilar y hasta siempre amiga.

JESÚS ASTIARRAGA

Es un muchacho excelente decía aquella vieja canción de los flechas. Sinceramente creo que se refería a Jesús.

Irradiaba sencillez, paz, bondad, don de la oportunidad, sentido del humor, calidad, calidez y buen hacer.

Fue un buen hombre, un buen padre, un buen padrino, un buen compañero y una buena persona en el mejor sentido de la palabra.

Enternecía oírle preguntar por Liliana, por Dana, por Javier y por Richar, sus ahijados de ALIN.

Emocionó ver su féretro con sólo cuatro rosas blancas.

No fue debido a ausencia de seres queridos y amigos.

Se trataba de una de sus últimas voluntades y fue que el valor de los adornos florales revertiera a favor de personas necesitadas y de niños abandonados.

Conocerle fue bueno, escucharle un placer, sentirle cerca un regalo y tenerle de padrino y amigo un lujo.

Su recuerdo y cariño nos acompañará siempre y su ejemplo nos servirá de guía.

Epílogo

Como veis son tres padrinos ejemplares los que nos han dicho adiós este año.

Coinciden los tres en su ocupación y preocupación por nuestros muchachos.

La vida sólo se puede entender mirando hacia atrás y sólo se puede vivir mirando hacia delante.

Es mirando al ayer que damos gracias a ellos, a sus seres queridos, a la vida y a Dios.

Y es mirando al mañana que nos comprometemos a seguir luchando por un mundo más humano, más igual y más justo.

Mientras en el aquí y el ahora guardaremos un minuto de silencio en su memoria.

Última actualización: 03.09.2016